lunes, 17 de mayo de 2010

CUIDADO CON LO QUE DESEAS


CUIDADO CON LO QUE DESEAS

Todo comienza cuando Ana, una chica de 16 años, visita un centro comercial con intención de robar un frasquito de colonia. Cogió un frasquito de colonia cualquiera, al que ni siquiera miró el nombre ni el precio, y se lo escondió en la cintura. De pronto, Ana se dio cuenta de que el guardia de seguridad lo había visto todo. Ese día acabó finalmente en un despacho pagando el frasquito de colonia que había intentado robar.
Al llegar a casa recibió la llamada de su hermano Carlos para ver si quería acompañarle a su club de literatura, Ana no podía negarse, ya que allí se encontraría Tony, el chico del cual ella estaba enamorada. Al acabar de arreglarse fue a ponerse unas gotitas de la colonia que intentó robar: el frasquito llamado ‘’incitación’’. Cuando lo abrió, no olía a nada y de repente salió un genio que dijo que le concedería tres deseos y que cada uno de ellos desaparecería al pedir el siguiente; el último desaparecería cuando otro amo pidiera un deseo y no podría hablar de él con nadie, de lo contrario desaparecería para siempre.
Cuando llegó al club de su hermano llamado “la chusma” pensó en la proposición del genio de los tres deseos y fue donde pensó el primero. Entonces lo probó en la cena con la madre de Rubén, la pareja actual de su madre. Al llegar a casa formuló su deseo, pero no quedó muy satisfecha, porque no gustaba a ningún chico. Entonces formuló el segundo: gustarle a los chicos; pero tampoco fue una buena experiencia porque descubrió cómo era en realidad Tony, su amor platónico. Ana enfadada en su habitación y con el genio presente formuló un deseo sin darse cuenta y el genio se lo concedió. Las palabras de Ana fueron: - Algunas veces desearía ser chico.
De pronto su hermano llegó a casa y le contó la discusión que había mantenido con su padre, entonces se abrazaron y, de repente, se cumplió el deseo: Ana se había metido en el cuerpo de Carlos y Carlos en el de Ana.
Enseguida Ana fue a buscar una solución y descubrió que Juan la quería de verdad, y Carlos también se dio cuenta de que la amiga de Ana, Lorena, le gustaba a él. Entonces la engañaron para que le robase el frasco de colonia a Ana diciéndole que el perfume era el que hacía que gustara más a los chicos y de esta manera se podría deshacer el tercer deseo. Cuando esto ocurrió Ana llamo a Juan para quedar con él y pedirle disculpas por todo, y finalmente acabó besándole.
Al mirar por la ventana vio a Lorena con un chico y más pecho de lo normal. Ana se echo a reír porque pudo ver que ya había descubierto lo del genio.

OPINIÓN PERSONAL
He sacado la conclusión de que no hay que prestarle tanta importancia al físico para gustarle a la gente ni para que la gente te guste a ti, sino que hay que fijarse en la importancia de las intenciones que hay por ambas partes.



1 comentario:

  1. Sar, está muy bien, pero hay que repasar un poco las tildes y la puntuación, así como alguna que otra expresión que resulta extraña, ¿vale?

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